Justicia a la Carta: Manuel Fuentes Muñiz

Justicia a la carta

Manuel Fuentes Muñiz

Es vergonzosa la sentencia que emitió el juzgado Décimo Tercero de Distrito de Procesos Penales Federales en el Distrito Federal el pasado 19 de julio que exonera del delito de enriquecimiento ilícito y peculado a Raúl Salinas de Gortari. Es reprobable esa justicia que actúa a conveniencia de los intereses políticos en turno y que con argumentos leguleyos justifica tanta burla.

Se alega en la sentencia de 150 páginas, que se encuentra en versión pública de la causa penal 36/1997-I y acumulada 54/2002 del sitio del Consejo de la Judicatura Federal, que la Procuraduría General de la Republica (PGR) no demostró que los 224 millones de pesos que poseía Raúl Salinas provinieran de “…prácticas corruptas, irregulares o deshonestas en el desempeño del servicio público por parte del acusado”.(foja 90)

 El juez justifica su actuar con frases grandilocuentes, que ojala se aplicaran a todas las personas, en todos los casos, no importando su clase social ni sus relaciones políticas:

-“nuestro sistema penal de corte democrático, se encuentra caracterizado entre otras cosas, por el conjunto de principios establecidos a favor de la persona sujeta a proceso penal, que le permiten una defensa adecuada, pues solo mediante el cumplimiento de ciertas formalidades que dan contenido al concepto de “proceso debido”, puede ser declarada penalmente responsable en la comisión del delito imputado..” (foja 143)

Dice el juez que la Constitución “impone la obligación de arrojar la carga de la prueba al acusador y se traduce que nadie puede ser condenado si no se comprueba plenamente el delito que se le imputa..”(foja 143)

Según el juez no existen elementos de convicción en los 270 tomos que forman el expediente para sentenciar a Raúl Salinas.  El juzgador explica que al momento de dictarse auto de formal prisión contra el acusado eran distintas las reglas procesales  que ahora exige “un estándar probatorio mucho más estricto que implica la plena comprobación de la forma de participación del acusado…pues se trata de una resolución definitiva que ya no permite análisis presuntivo”.(foja 142)

De la sentencia se argumenta que la PGR no aportó los elementos necesarios para condenar a Raúl Salinas, a pesar de que el juez acepta que este personaje manejaba las cuentas “que fueron destinatarias de una parte de numerario depositado…”  “pero no se advierte que el acusado haya intervenido como participe, en la perpetración….del delito de peculado”.(fojas 137)

En otras palabras en las cuentas bancarias del acusado apareció dinero mágicamente en una cuenta que tuvieron como origen recursos públicos pero que a criterio del juez no se advierte que el acusado haya sido el ejecutor del delito de peculado.

En otras palabras, según el juzgador, te puedes beneficiar de lo indebido pero eso no te hace responsable de ningún delito.

Dice el juez que no es suficiente, en un lenguaje poco común que la:

“…maniobra de depositar, luego retirar y depositar nuevamente pero en diversa cuenta de terceros es (sea) por sí sola suficiente para afirmar que hubo distracción de dinero”.(foja 131)

Vaya manera de exculparlo, vaya vergüenza de justicia. El que recibe al final el dinero, que alteró su identidad con documentos falsos para aparecer con dos nombres de personas inexistentes y recibir depósitos bancarios en más de 60 ocasiones, bajo la óptica de la justicia, no es culpable penalmente.

El juez llega a suponer, pero que no es delito, que el incremento de recursos del acusado pudo deberse  a “…una acertada inversión en sus haberes o, de diversas razones que pudieran justificar o no contable y financieramente ese incremento..”(foja 86).

Haber adquirido Raúl Salinas 41 propiedades en nueve estados del país y con una fortuna de 224 millones de pesos valuada hace 16 años  no demuestra, según el juzgador, un enriquecimiento ilícito, cuando sus ingresos como funcionario no le permitía alcanzar esa enorme fortuna.

Pero en el extenso expediente hay constancias y conclusiones que destacan que por lo menos 17 bienes fueron adquiridos por Raúl Salinas entre 1985 y 1992 cuando era funcionario público, pero para el juez no hay elementos en su contra.

Pero vivimos en un país en que la justicia, para quién tiene más recursos y poder, se pide a la carta, en la forma que guste, con las interpretaciones que quiera.  Que mal por nuestras leyes que se han hecho a modo para burlarse de la justicia y beneficiarse del erario a placer.

Correo: mfuentesmz@yahoo.com.mx  Twitter: @Manuel_FuentesM

Artículo publicado en: http://www.lasillarota.com/inicio/item/74350-justicia-a-la-carta

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1 comentario»

  JOrge Arias wrote @

De igual forma y de maneras diversas, varios asuntos de corrupción y delincuencia expresa, se hacen pasar como actos incomprobables, incalificables, casi solo falta que se digan incompetentes para tal o cual caso cada vez que el acusador solicite pronta “justicia”. Pero mientras, la acostumbrada forma de trabajar de los tribunales, que hacen pasar los meses, los años en los juicios, dan tiempo suficiente para negociar las convenientes reformas a las leyes, a la misma Constitución en favor de ellos mismos. Esta mierda debe acabar, pero de ya.


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