EL DERECHO DE HUELGA EN PELIGRO DE EXTINCIÓN

A LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN

A LOS TRABAJADORES Y A LA OPINIÓN PÚBLICA

EL DERECHO DE HUELGA EN PELIGRO DE EXTINCIÓN

La Suprema Corte de Justicia de la Nación ha fijado criterios de trascendencia sobre la libertad sindical, como el voto secreto en los recuentos por la titularidad de los contratos colectivos y las facultades limitadas de las autoridades para reconocer las dirigencias sindicales. Sus resoluciones suponen avances, aunque la libertad sindical aún sea una promesa incumplida de la Constitución.

Su Segunda Sala tiene pendiente la resolución de un recurso de revisión de la que depende el derecho de huelga, un derecho de alcance universal.

El motivo es la huelga del 30 de julio de 2007 de Sombrerete, Zacatecas, que se inscribe como parte de una larga lista de agresiones a los mineros por el Grupo México, con el apoyo del Gobierno Federal, que lejos de ayudar a resolver el conflicto, lo han prolongado. La lucha de los mineros se inscribe a su vez en la lucha del pueblo por alcanzar el estado de Derecho.

Los trabajadores han tenido que resistir decisiones ilegales como la que terminó las relaciones de trabajo en Cananea, por una falsa causa de fuerza mayor, cuya evidencia quedó a la vista de todos con el reinicio inmediato de sus labores, una vez que despidió a más de mil mineros. En esa ocasión, un juez y un tribunal colegiado avalaron las arbitrariedades de la Junta Federal.

En la mina zacatecana, el Grupo México pidió a la Junta declarar que la huelga es imputable al Sindicato, a pesar de que la Ley Federal del Trabajo en sus artículos 469 y 937 determina que es un derecho exclusivo del sindicato. La Junta desechó la demanda, pero un juez concedió a la empresa el amparo, lo que constituye un grave atentado al derecho de huelga, ya que al otorgar al patrón una acción igual que a los trabajadores, permite al patrón concluir la huelga y reanudar labores en un tiempo breve, quitando a la huelga toda su fuerza y eficacia.

El Sindicato Minero pidió a la Corte que anulara esa sentencia, porque se trata simple y llanamente, de reivindicar uno de los derechos humanos universalmente reconocido, a tono con las recientes reformas al artículo 1º de la Constitución.

Sin embargo, se sabe que la ponencia presentó dos proyectos de resolución en sentidos opuestos y el voto mayoritario podría terminar con el derecho de huelga.

La huelga no es un derecho absoluto, la limitan diversas reglas y requisitos que hay que cumplir antes de iniciarla: que se declare inexistente o ilícita, e incluso que el patrón se allane a las peticiones del sindicato y reanude los trabajos. Sobre esas limitaciones, además, privan las dificultades que han de pasar los obreros y sus familias, mientras no reciben salarios. La huelga es para ellos un sacrificio mayor que las incomodidades que pueda tener el patrón.

La huelga no es deseable, pero no cabe duda que sigue siendo la única vía legal con la que cuentan los trabajadores, para “conseguir el equilibrio entre los diversos factores de la producción, armonizando los derechos del trabajo con los del capital”, como lo reconocen la Constitución y los tratados internacionales.

Los costos de la huelga nunca han sido un argumento válido para acabar con este derecho, menos lo puede ser para su duración. Cuando empresa y gobierno se oponen al arreglo conciliatorio, con el que concluyen el 99% de las huelgas.

Hay que decir además que los trabajadores, con justa razón, desconfían de las juntas de conciliación y arbitraje, que no son independientes e imparciales, como lo ha demostrado la Junta Federal durante el conflicto minero. Por ello, los sindicatos casi nunca someten a su consideración la imputabilidad de la huelga.

Si la Suprema Corte decidiera anular la huelga, acabaría con uno de los derechos fundamentales más apreciados, por el que los obreros del mundo han luchado desde el siglo XVIII. El retraso que implicaría, sería una vergüenza para los que aún estamos orgullosos de que nuestra Carta Magna haya sido la primera en todo el mundo en elevar el derecho de huelga a rango constitucional, poniendo así un gran ejemplo a toda la humanidad.

Arnaldo Córdova, Néstor de Buen, Jesús Campos Linas, Porfirio Muñoz Ledo, Adela Salazar, Alfonso Bouzas, Héctor Santos Azuela, Jorge Olvera Quintero, Enrique Larios, Octavio Lóyzaga, Estela Ríos, Quetziquel Flores, Raúl Jiménez, Pilar Noriega, Manuel Fuentes, Carlos de Buen, Arturo Alcalde, María Luisa Campos, Karla Micheel, David Peña, Edith Ramírez, Pedro Robles, Javier Huerta, Samuel Porras, Maricarmen Fernández, María teresa Guerra, Gustavo Yahir Chalico, Vidal Rojas, Medardo Bañuelos y otras firmas.

Raúl Vera, Francisco Gallardo, Mariano Noriega, Manuel Pérez Pantoja, Cristina Laurell, Josefina Morales, Arturo Guillén, Huberto Juárez, Edur Velasco, Emilio Reza, Rosa María O`Leary, Leopoldo Santos, Mauricio Macossay, Marta Quesada, Camila Carrión, Guadalupe Cortés,

Martín Esparza, Francisco Hernández Juárez, Benito Bahena, Agustín Rodríguez, Napoleón Gómez Urrutia, José Núñez Velázquez, Sergio Tolano, Roberto Hernández, Jesús Torres, Arturo Figueroa, Jorge Rountré, Arturo Figueroa, Adrián Pedrozo, Francisco  Carrillo, Héctor de la Cueva,

España: Laura Mora, Amparo Merino, Antonio Baylos, Joaquín Aparicio. Argentina: Horacio Meguira, Guillermo Gianibelli. Estados Unidos: Robín Alexander, Dean Hubbard. Uruguay: Hugo Barreto. Chile: Estrella Zúñiga. Colombia: Arturo Portilla. Brasil: Luiz Salvador y ALAL, Luis Carlos Moro. Cuba: Lidia Guevara, Antonio Raudilio Sánchez y UNJC. Perú: Jorge Rendón y APAL. Canadá:

Anuncios

2 comentarios»

  LIC. MANUEL TOVILLA wrote @

El derecho de huelga esta en peligro de extinción; no solamente por la decisión que la segunda sala pueda dar en el sentido de darle la razón a los argumentos del juzgador que concedió el amparo a la empresa; sino que a nivel regional, tanto las juntas de conciliación y los juzgados federales están utilizando el criterio de PONDERACIÓN DE DERECHOS, por medio del cual si hay interés superior de la colectividad, los jueces están negando a los sindicatos emplazantes la suspensión provisional y definitiva ante la declaración de inexistencia de huelga de parte de las juntas. Por ejemplo, si un sindicato de maestros promueve la huelga y la junta la declara inexistente (en uso de sus tan sabidas argucias legaloides); si el sindicato emplazante promueve el amparo, los juzgados federales están negando la suspensión provisional y definitiva debido a que al ponderar los derechos de la sociedad y de los trabajadores, debe predominar el interés de la colectividad. Que significa esto? que de facto el derecho de huelga ya está en peligro de extinción por diferentes ángulos y embestidas de los grupos de intereses a los que les interesa aniquilar este fundamental derecho.
Lic. Manuel J. Tovilla Gaona
mail: manueltovilla@hotmail.com

  artemisa berdeja wrote @

El juez que concedió el amparo incurrió en un grave atentado al derecho de huelga , ya que al otorgar al patrón una acción igual que a los trabajadores, permite al patrón finalizar la huelga,es un retroceso.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s