Pasta de Conchos: 5 años sin olvido

Manuel Fuentes Muñiz

Han pasado cinco años de esa explosión, que como pesadilla ha seguido a los familiares de los 65 mineros atrapados en la mina Pasta de Conchos de Sabinas Coahuila. Fue en la madrugada, las dos con diez minutos, del domingo 19 de febrero de 2006, cuando se escuchó un sonido seco a varios kilómetros de distancia que hizo cimbrar la tierra y muchas conciencias. Nada fue igual en aquella zona y en todo el país a partir de ese siniestro: Dejó al descubierto el incumplimiento y abandono del estado mexicano en su obligación de proteger la vida de los mineros del carbón.

Únicamente los restos de dos mineros fueron rescatados en los meses siguientes, mientras que otros 63 permanecen aún en las entrañas de esa mina de la muerte. De nada han válido las constantes manifestaciones y demandas de familiares ante todas las instancias políticas, administrativas y judiciales en el país e incluso internacionales para la entrega de los restos de esos infortunados trabajadores.

El derecho de petición que han formulado familiares al gobierno de Felipe Calderón para la reanudación del rescate de los restos de 63 mineros, suspendido desde el 4 de abril de 2007, se ha topado contra una muralla de cinismo e indolencia.

La Secretaría de Economía, no solo no sancionó a la empresa Industrial Minera México SA (IMMSA) sino incluso le ha seguido otorgando más concesiones como si nada hubiera pasado. Los funcionarios encargados de vigilar el cumplimiento de las obligaciones que impone la ley minera nada hacen para evitar se siga burlando la ley. Cualquier empresa aún sin ser concesionaria y sin demostrar experiencia en minería puede abrir un pozo de carbón pagando una renta a la titular de la concesión, como si fuera un título privado.

La Secretaría del Trabajo durante estos cinco años, primero con Francisco Javier Salazar y posteriormente con Javier Lozano, ha mantenido una política de alianza con IMMSA provocando impunidad y por el contrario con los familiares de los mineros ha impuesto oídos sordos a sus demandas; incluso ante instancias judiciales les ha desconocido cualquier interés jurídico. Como si no existieran.

La PGR mantiene archivada la investigación contra los servidores públicos implicados y ha impedido a los familiares de los mineros coadyuvar en el caso.

Mientras tanto en la región carbonífera casi nada ha cambiado después de la explosión en la mina de Pasta de Conchos; siguen ocurriendo muertes sin que nada las evite, casi medio centenar de mineros han enfrentado ese pesar, por la falta de medidas de protección. Aunque recientemente el área de inspección federal del trabajo ha demostrado una mayor actividad en la zona, aún existen deficiencias importantes en esa materia. Sigue careciendo de inspectores suficientes y de una adecuada capacitación para ellos. La falta de presupuesto impide la contratación de inspectores con un nivel académico y experiencia adecuada. Todos ellos, aún a pesar de contar con antigüedades en su empleo, algunos hasta de 20 años, reciben un promedio salarial de apenas 6 mil pesos mensuales.

La Ley Federal del Trabajo permite sanciones ridículas a los patrones que infrinjan medidas para prevenir riesgos de trabajo de hasta de 315 veces el salario mínimo general, equivalente a18 mil 837 pesos; lo vergonzoso es que estás cantidades ni siquiera se pagan al erario por los recursos legales que agotan los infractores. Los inspectores no tienen facultades legales, ni ante casos urgentes, para clausurar centros mineros que violen normas laborales.

Después de 5 años de la explosión en Pasta de Conchos los patrones siguen defraudando al IMSS registrando salarios más bajos y dando de baja intermitentemente a sus trabajadores. 

 En casos de despido o finiquito por la muerte de un minero se pagan indemnizaciones de burla. Se conocen casos recientes de viudas que han recibido 2 mil pesos de finiquito porque que no hay autoridad ni abogados que los defiendan. La Junta Federal de Conciliación y Arbitraje más cercana se encuentra a 5 horas de distancia en Saltillo, Coahuila.

En la zona minera de Coahuila las condiciones poco han cambiado pero los mineros junto con sus familias ahora se organizan y defienden sus derechos, aunque el gobierno federal y la empresa IMMSA apuesten infructuosamente al olvido e impunidad.

 http://www.lasillarota.com/index.php?option=com_k2&view=item&id=4733:pasta-de-conchos-5-años-sin-olvido&Itemid=72

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