EL PUEBLO INDIGENA CUCAPA PRESENTA QUEJA ANTE LA CIDH

EL GOBIERNO MEXICANO CONTRA EL PUEBLO INDIGENA CUCAPA

Por primera vez, un grupo indígena bajacaliforniano estuvo en Washington ante la Organización de los Estados Americanos, en el 133 período ordinario de sesiones de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, celebrado el 22 de octubre de 2008. Un pueblo indígena mexicano en extinción, en plena desigualdad de circunstancias, presentó una queja e inició un juicio contra el gobierno de su país, el gobierno federal mexicano, por impedirles ejercer su derecho ancestral a la pesca.

Considerando que nada de lo que pudiere argumentar el Gobierno Mexicano serviría para desvirtuar o disminuir en su valor la lamentable situación que como indígenas han sufrido y vivido en estos últimos diez años, Mónica Paulina González Portillo, Hilda Hurtado Valenzuela e Inés Hurtado Valenzuela, en representación de los 319 Integrantes del Pueblo Indígena Cucapá en el Estado de Baja California, México, como copeticionarios, la Comisión Ciudadana de Derechos Humanos del Noroeste, A.C., representada por Raúl Ramírez Baena y Ricardo Rivera De la Torre y la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de Derechos Humanos, A.C. representada por Mario Solórzano, presentaron ante el Dr. Santiago A. Canton, Secretario Ejecutivo  de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, un resumen del panorama relativo a la situación general del derecho nacional e internacional  al uso  y aprovechamiento de los recursos naturales del Pueblo Indígena Cucapá.

Como todo pueblo indígena, su representación debió recaer en la Autoridad Tradicional o Chourrair Patey, cuya figura la ocupaba desde 1948 Don Onesimo González Saiz, designado de acuerdo a la tradición oral por el Consejo de Ancianos a la edad de 17 años y fallecido el 19 de octubre del 2007, y fue él, en copetición con la Comisión Ciudadana de Derechos Humanos del Noroeste, AC, de la cual formaba parte, quien solicitó esta cita hace más de dos años. A la fecha, de acuerdo a sus culturas, tradiciones, usos y costumbres, no se ha nombrado a un sucesor.

IDENTIDAD  INDIGENA.

“Como consta en documentos previos hechos llegar a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, sostenemos que por lo que corresponde a los Cucapá, hemos poblado desde hace mas de 9,000 años (antes de la colonización) la mayor  parte de los territorios que ocupan los actuales Estados de Sonora y Baja California, México, y Arizona y Nuevo México en los Estados Unidos de Norteamérica y, en los últimos años, nos encontramos asentados en territorios ubicados tanto en la ribera del Río Colorado como en su delta, y sostenemos la conciencia de nuestra identidad indígena reconociéndonos como tales. El Pueblo Cucapá es un Pueblo de pescadores. Nuestras raíces e identidad culturales  se encuentran íntimamente ligadas a las actividades pesqueras, las cuales también son hasta ahora, nuestro único sustento económico,” señala Mónica González Portillo, hija de quien fue autoridad tradicional cucapá por más de 54 años, Don Onésimo González Saiz.

El pueblo Cucapá, en sus orígenes, se desenvolvía al las márgenes del Río Colorado, sin embargo, al retener el gobierno Norteamericano las aguas de este río con la construcción de la Presa Hoover, impidió que esas aguas siguieran llegando a territorio mexicano, no importando los letales efectos que esto implicó para la población, que dependían de sus aguas. Esto los orilló al Pueblo Cucapá a buscar la pesca en el Delta del Río Colorado.

“La pesca, como actividad cotidiana de miembros de nuestro Pueblo, no solo es una actividad económica de la cual nos mantenemos; también es parte importante de nuestra cosmovisión. –Argumenta la lideresa cucapá Mónica González–  La pesca y nosotros no somos distintos. Somos parte de lo mismo. Nuestra pesca es artesanal, toda vez que se realiza con artes de pesca elaborados por nosotros mismos, como son chinchorros o redes para la pesca ribereña, que consiste en pesca en las riberas del delta del Río Colorado en las márgenes del Alto Golfo de California, y de baja escala, toda vez que los volúmenes de captura es apenas suficiente para la subsistencia y la venta para la manutención y subsistencia de las familias de los pescadores durante el resto del año. Hemos sido desplazados a tierras áridas, desérticas y con la imposición de una Reserva ecológica, en la zona donde desarrollamos nuestra pesca tradicional.”

“Durante el periodo comprendido del mes de marzo a agosto de cada año, los miembros del pueblo Cucapá nos reunimos en los márgenes del Delta del Río Colorado para realizar la pesca de la curvina golfina, siguiendo nuestras tradiciones ancestrales que consisten en una ceremonia tradicional de inicio de temporada a la orilla del río para pedir permiso a los cuatro puntos cardinales, mediante cantos y danzas tradicionales, y la ceremonia de purificación y bendición de buena temporada y para no tener problemas con las autoridades. Con danzas y cantos evocamos diferentes elementos de la naturaleza, buscando una comunicación recíproca. Para nosotros los cucapá, lo que actualmente es la Zona Núcleo de la reserva representa el territorio donde nuestra cultura se ha desarrollado por miles de años, donde nació nuestra tradición pesquera, y nuestro respeto por la naturaleza.”

Los indígenas Cucapá mantienen sus tradiciones ancestrales, venerando a la naturaleza como divinidad, realizando en la actualidad ritos y ceremonias en sus territorios sagrados, como lo es el cerro WIZHPA (Cerro del Águila) ubicado en la Sierra Cucapá. Los indígenas Cucapá subsisten básicamente de la pesca, sobre todo en las seis mareas que entran al Delta del Río Colorado en los meses comprendidos entre finales de febrero e inicios de marzo y hasta principios de agosto de cada año.

Sin embargo, con la creación de la Reserva en el año de 1993, denominada de la Biosfera del Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado, ellos han sido acosados por las autoridades ambientales, obstaculizándoles la pesca en la zona donde milenariamente la han desarrollado, por haber sido declarada como zona núcleo de la Reserva el área en donde históricamente realizan la captura y el desembarque, todo ello sin su participación libre e informada y sin consultarlos previamente, no obstante la obligación del Estado mexicano que, en términos de los artículos 6, inciso 1, subincisos a) y b) e inciso 2 ; 8  y 13  del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, lo obligan por ser Estado parte.

“En el Programa de Manejo del Decreto Presidencial publicado en el Diario Oficial del Gobierno Federal Mexicano del 10 de junio de 1993 en el cual esa zona fue declarada Reserva de la Biosfera de la Región del Alto Golfo de California y Delta Río Colorado, cuyo único objetivo es salvaguardar las especies en peligro de extinción (vaquita marina, totoaba y tortuga marina), se establece que nosotros como miembros de la comunidad Cucapá, tendremos permitido practicar la pesca en la mencionada zona, extrayendo especies que no estén en peligro de extinción, utilizando nuestras artes de pesca tradicionales y evitando así crear un impacto ambiental desfavorable a la preservación de la zona.” Asegura Hilda Hurtado, lideresa cucapá

Aún así, -continúa- la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente nos levanta actas administrativas y decomisa nuestras pangas y artes de pesca. Asimismo, hemos solicitado permisos adicionales de pesca sin haber recibido respuesta y de ser otorgados, es sólo en lugares donde no nos favorece”. Y añade la lideresa indígena Mónica González Portillo: “No obstante esa falta de consulta para la emisión del Decreto que estableció la Reserva de la Biosfera, nosotros hemos obtenido permisos de pesca para aproximadamente 60 embarcaciones que corresponden a tres organizaciones de Indígenas Cucapá de pescadores. Sin embargo, estos permisos han sido limitados para que realicemos nuestra actividad pesquera fuera de la “Zona Núcleo” de dicha Reserva (la de mayor restricción).  La pretensión de las autoridades es que realicemos la pesca en mar abierto, esto es, en la llamada “zona de amortiguamiento” de la mencionada Reserva, lo que pone en grave riesgo la supervivencia física e identidad cultural de los indígenas pescadores, que no estamos habituados a la pesca en altamar y no contamos con embarcaciones y artes de pesca para esos fines.”

Actualmente la Sociedad Cooperativa Cucapá Chapay Seisjhiurrar Cucapá, S. C. de R. L. integrada por 45 socios, presidida por Mónica Paulina González Portillo, Hilda Hurtado Valenzuela y  Maria Inés Hurtado Valenzuela, opera con permisos de pesca comercial para la captura de especies de escama marina y lisa, autorizando el uso de aproximadamente 32 embarcaciones menores.

Por su parte, la Sociedad de Producción Rural El Mayor Cucapá, encabezada por Juana Aguilar González, con 15 socios, opera con permisos de pesca comercial para la captura de especies de escama marina y lisa, autorizando el uso de aproximadamente 15 embarcaciones menores.

Asimismo, la Sociedad denominada Cooperativa Pesquera Chapey Jah Kajuath, con 15 socios, representada por Susana Saiz González y Francisco Ceceña Díaz, opera con 3 permisos de pesca comercial para la captura de especies de escama marina y lisa, autorizando el uso de aproximadamente 3 embarcaciones menores. Todas ellas, capturamos Curvina Golfina en el litoral del Estado de Baja California, en la Zona Núcleo de la Reserva de la Biosfera del Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado.

Adicionalmente, la problemática Cucapá ha sido tratada por la  Comisión Nacional de los Derechos Humanos, dando lugar a que emitiera la Recomendación 8/2002, en la cual quedó documentado que “no sólo es viable continuar explotando la pesca de la curvina, sino que el porcentaje que capturan los Cucapá es aproximadamente un 5 % de la cuota recomendada, lo que acredita que la pesca realizada por dicha comunidad indígena, aún cuando la realizaran en la Zona Núcleo de la Reserva, no rompe el equilibrio ecológico ni amenaza la extinción de la especie, sino por el contrario, la trascendencia que guarda la pesca para ese pueblo indígena, no sólo deriva del aspecto económico, al ser su medio de subsistencia, sino por formar parte de sus costumbres y tradiciones”.

La Recomendación de la CNDH referida fue aceptada por los entonces titulares de Semarnat y Sagarpa, Victor Lichtinger y Javier Usabiaga, respectivamente. La parte sustancial de la Recomendación proponía que, junto con el Pueblo Cucapá, se realizaran los estudios técnico-pesqueros a fin de reconfigurar la Zona Núcleo de la Reserva a efecto de legalizar la pesca del Pueblo Cucapá, en virtud de que no altera el equilibrio ecológico y no impacta negativamente al ambiente. En los hechos, la Recomendación no fue cumplida, al no desarrollar la autoridad los puntos señalados. Se llevaron a cabo dos reuniones en Mexicali en el año 2002 con todas las partes interesadas, en las oficinas de la Delegación de la Profepa en Baja California, incluida la Procuraduría de los Derechos Humanos de Baja California, y nunca se volvió a convocar más a las sesiones de trabajo.

“La Corte Interamericana de Derechos Humanos ha establecido que ‘todo menoscabo de los derechos humanos reconocidos en la Convención que pueda ser atribuido, según las reglas del Derecho internacional, a la acción u omisión de cualquier autoridad pública, constituye un hecho imputable al Estado que compromete su responsabilidad.’ En virtud de ello, los hechos y omisión de protección descritos, reflejan una práctica tendiente a destruir la cultura del Pueblo Cucapá conculcándose la provisión contenida en el Artículo XIII de la Declaración Americana, denominado Derecho a los beneficios de la Cultura, que dada las limitadas circunstancias de desarrollo del pueblo Cucapá, se les coloca en un grave riesgo para su superviviencia física y como pueblo indígena. Las limitaciones que las autoridades ambientales del Estado mexicano imponen al pueblo Cucapá sobre la pesca en el territorio en el que tradicionalmente la realizan, los ha colocado en riesgo de sufrir nuevamente un irreparable daño y dependencia económica al habérseles privado de sus medios tradicionales de subsistencia y al no haberse logrado un acuerdo con respecto a los reclamos sobre sus derechos como pueblos indígenas” asegura Ricardo Rivera De la Torre, asesor  legal de varios integrantes de la Etnia Cucapá

Por otra parte, es de considerarse lo manifestado en un informe técnico rendido a la Comisión Nacional de Derechos Humanos, en el sentido de que los Cucapá pueden realizar la actividad de pesca en la Zona Núcleo de la Reserva, puesto que la Carta Nacional Pesquera, en su apartado sobre la pesca en las Áreas Naturales Protegidas, sección Reserva de la Biosfera del Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado, señala que en la Zona Núcleo queda prohibida la actividad pesquera, exceptuando la captura artesanal de almeja por lugareños del Golfo de Santa Clara y San Felipe y la pesca de la almeja y de otras especies por la comunidad Cucapá (en los canales de la desembocadura del Delta del Río Colorado), en los términos, volúmenes y épocas que establezca la SEMARNAP (Ahora SEMARNAT), lo cual fue corroborado por ese Organismo Nacional en revisión que realizó de la propia Carta Nacional Pesquera.

El delegado federal de la PROFEPA en Baja California ha especificado que el objetivo de sus operativos es impedir las actividades de pesca en la Zona Núcleo de la región, y que por ello participan mas de 40 elementos de la Armada, dependiente de la Secretaría de Marina, en coordinación con 26 inspectores de esta Procuraduría en cada operativo.

Los efectivos de la Armada mexicana y el personal de la PROFEPA desarrollan sus operativos en el cauce conocido como “El Zanjón”, justo en el campamento instalada por los pescadores Cucapás, a fin de evitar que entremos a la zona núcleo los integrantes de las diversas cooperativas del Pueblo Indígena Cucapá. Organizaciones ambientalistas (Conservación Internacional) calculan que aproximadamente 600 barcos pesqueros originarios de otros puertos pescan dentro de la Zona Núcleo de la Reserva de referencia (extraoficialmente se sabe que extraen hasta 1,500 toneladas de curvina golfina en cada una de las aproximadamente 6 mareas al año), y no los persigue ni los ven los inspectores de Profepa mientras que los Cucapás sólo contamos con 50 embarcaciones de bajo calado, aproximadamente.

LIMITAR LA PESCA POR CONSIDERARLA ESPECIA ENDÉMICA.

La Dirección de la Reserva de la Biosfera del Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado ha argumentado que las restricciones a la pesca de la curvina golfina se fundamentan jurídicamente en que, si bien esta especie marina no se encuentra en peligro de extinción, se trata de una especie endémica y por lo tanto sujeta a protección. Al respecto, es de considerar lo manifestado por el Director en Jefe del Institut Nacional de la Pesca de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, quien refirió que en el Río Colorado no habita ninguna especie marina que sea endémica, a excepción de un pez pequeño denominado puffy.

Igualmente, en el informe técnico mencionado, el etnoecólogo Alarcón Chaires indicó que en la sección de pesca extractiva de escama de la Carta Nacional Pesquera, la curvina golfina no está considerada como una especie endémica, rara, amenazada o en peligro de extinción.

Por otra parte, en la Norma Oficial Mexicana para la Protección Ambiental, NOM-059-ECOL-2001, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 6 de marzo del 2001, la cual esta vigente, aparece un listado que determina las especies y subespecies de flora y fauna silvestres terrestres y acuáticas en peligro de extinción, amenazadas, raras y las sujetas a protección especial, y establece especificaciones para su protección; sin embargo, en dicho listado de especies de peces no se encuentra la curvina golfina, lo que evidencia la posibilidad para que los Cucapá ejerzan la pesca de dicha especie que es la principal para el grupo indígena.

El 20 de julio de 2006, antes de dejar el cargo, el entonces Secretario de la Sagarpa, Javier Usabiaga, emitió el Decreto de veda de la curvina golfina en la Reserva de la Biósfera Alto Golfo de California-Delta del Río Colorado, nuevamente, sin consultar y sin informar a los afectados, el Pueblo Indígena Cucapá. El documento de veda se denomina: “NORMA Oficial Mexicana NOM-063-PESC-2005, Pesca responsable de curvina golfina (Cynoscion othonopterus) en aguas de jurisdicción federal del Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado. Especificaciones para su aprovechamiento”, publicado en el Diario oficial de la Federación el 16 de agosto de 2007, especificando en el punto 4.5 Sur, que “Quedan prohibidas las actividades de pesca de curvina golfina dentro de la Zona Núcleo de la Reserva de la Biosfera Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado, de acuerdo con las coordenadas límites establecidas en su Decreto de creación del 10 de junio de 1993.”

Derivado de lo anterior, el 21 de mayo de 2009, la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, Sagarpa, por conducto de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) y mediante el apoyo de la Marina de Guerra que portaba armas de alto poder y encapuchados, entraron al poblado de El Indiviso, Baja California, para ejecutar una diligencia cuyo fin fue decomisar 8.6 toneladas de curvina golfina a la Sociedad Cooperativa Cucapá Chapay Seisjhiurrar Cucapá, S. C. de R. L.

CONTROLES PARA EVITAR ROMPER EL EQUILIBRIO ECOLÓGICO

En la Recomendación 08/2002 de la CNDH, destaca lo manifestado por el oceanógrafo Julio Said Palleiro Nayar, entonces Subdelegado de Pesca de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) en Baja California, en el sentido de que la pesca que realizan los Cucapá no causa desequilibrio ecológico, puesto que estimó que el porcentaje que representa la pesca de los Cucapá, respecto del límite posiblemente permitido, es aproximadamente del 5 %, opinando que donde debe incrementarse la supervisión es en la zona del Golfo, ajena a la zona de pesca motivo de este análisis, donde consideró que puede estarse dando el problema de sobreexplotación. .

Cabe hacer la reflexión que, en términos económicos, 460 toneladas de curvina, calculada a un precio promedio de $480.00 dólares por cada tonelada, representa un ingreso bruto de $220,800.00 dólares, los cuales divididos entre 12 meses y aproximadamente 60 embarcaciones, arroja un ingreso bruto de $306.66 dólares mensuales obtenidos por embarcación, derivado de la temporada de pesca de la curvina, lo cual es insuficiente para sostener su supervivencia económica durante los meses restantes en los que no desarrollan esta actividad, tomando en cuenta que del producto de cada embarcación dependen 2.5 familias, lo que implica que cada una de ellas (con un promedio cada una de seis integrantes) debe de sobrevivir cada mes con $ 122.66 dólares. Estos números, significan que cada Indígena Cucapá que se dedique a la pesca o que dependa su subsistencia de ella, debe de cubrir sus necesidades alimenticias, de salud y de educación, (por solo nombrar algunas), cada día del año, con .68 centavos de dólar.

Ahora bien, los obstáculos y limitaciones impuestas al pueblo Cucapá han sido sujetos de impugnación ante el Poder Judicial del Estado mexicano a través de la presentación de diversas demandas de Amparo. En los procesos relativos a dichas demandas se ha solicitado la adopción de medidas cautelares (suspensión provisional y definitiva de los actos de autoridad reclamados, en especial aquéllos que impiden al pueblo Cucapá pescar en la zona núcleo), mismas que en ocasiones han sido concedidas pero sin resolver el problema de fondo.

URGENCIA  EN EL DERECHO AL DESARROLLO DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS

La pesca es prácticamente el único medio de subsistencia con que cuentan los indígenas Cucapá, puesto que no se han logrado alternativas viables de desarrollo con las cuales se les garantice el pleno ejercicio del derecho al desarrollo y la posibilidad de participar en el crecimiento económico y el aprovechamiento sustentable de sus recursos naturales. La pesca de la curvina golfina la realizan sólo durante cuatro meses y no les reditúa lo suficiente para cubrir sus necesidades familiares durante todo el año, por lo que muchas veces se ven obligados a migrar temporalmente a los Estados Unidos de América, lo cual provoca la ruptura, no sólo económica del grupo, sino también social y cultural, incluida su lengua indígena.

Consideramos importante resaltar que ante la realidad que vive el Pueblo Cucapá, que se traduce en tener que vencer día a día obstáculos que les impiden el ejercicio de su ancestral actividad de pesca, se presenta un fenómeno de migración de los miembros del grupo social, en busca de mejores alternativas de vida, situación esta que a su vez, implica la desavecindad de su lugar de origen, la degradación en la practica de sus usos y costumbres y la gradual pérdida de su lengua indígena, atentando todo ello en contra de su identidad y milenaria cultura.

También es indispensable que las autoridades responsables respeten el derecho como Indígenas Cucapá, a ser previamente consultados respecto de la emisión de leyes,  reglamentos o decretos vinculados o relacionados con la actividad pesquera que desarrollan, obligación que resulta del texto de los artículos ya citados del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, por ser Estado parte.

ACCIONES DE LOS GOBIERNOS ESTATAL Y FEDERAL EN MATERIA DE DESARROLLO SOCIAL EN BENEFICIO DEL PUEBLO CUCAPÁ Y SU IMPACTO EN LOS DERECHOS SOCIALES, ECONÓMICOS Y CULTURALES.

SALUD.

En 1979 se instalo una Clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS-COPLAMAR) en la Comunidad Indígena Cucapa El Mayor; en 2004 se oferto la afiliación al Seguro Popular, lo que hasta hoy no se ha concretado. Hay afiliación de indígenas al Seguro Popular solo a titulo personal.

EDUCACION.

En 1994 el DIF-Municipal de Mexicali otorgo 12 becas para indígenas Cucapá estudiantes de primaria, las cuales no se han incrementado, y se reciclan año con año (en el pueblo indígena Cucapá existen hoy aproximadamente 150 niños); en 1998 se construyo el Jardín de Niños que no funciona con regularidad por estar deteriorado el edificio y por falta de maestros; en 2005 se construyó una cancha deportiva en la escuela primaria y 2 aulas; en 2006 se instalo en la escuela primaria de la comunidad el sistema de Enciclopedia (pizarrón electrónico), que actualmente se encuentra en funciones, así como una cocina donada por el Club Rotarios Industrial de Mexicali.

VIVIENDA.

En 1979 el gobierno estatal construyó algunos pies de casa e instaló techos de asbesto en las viviendas indígenas, techos que, por ser cancerígenos, se solicitó el apoyo para su cambio. Después de solicitar un apoyo para cambio de techos durante casi 30 años, a la fecha se han concretado aproximadamente 35 acciones de vivienda, “Hace 15 años se hizo un diagnostico que el asbesto provocaba síntomas de cáncer, de hecho hubo varias muertes por cáncer  y hasta hace apenas una semana, se empezaron a cambiar los techos por parte de la Secretaría de desarrollo social del estado, pero después de muchos años de estar insistiendo y un dia antes empezaron la sustitución de techos de asbesto por triplay petatillo, todo en la víspera de la visita que realizó en días pasados a la Comunidad Indígena Cucapá El Mayor, Luís H. Álvarez, titular de la Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, del gobierno federal. “ comenta Hilda Hurtado, indígena Cucapá.

BECAS

A la fecha y según datos proporcionados por la maestra de la escuela primaria de la comunidad, Sonia Moreno Márquez, solo se han entregado 3 becas para alimentación, salud, educación y en dinero en efectivo a 3 familias (en el Pueblo Indígena Cucapá existen hoy aproximadamente 80 familias), que representan menos del 5 por ciento del total de familias.  A pesar de esta inversión social de los gobiernos Federal, Estatal y Municipal para el Pueblo Indígena Cucapá antes descrita, que reflejan una falta de políticas sociales integrales, no se han abatido la pobreza y marginación, por el contrario, la situación de la pesca contribuye a incrementar esos rubros, que motivan la migración, la desintegración y la extinción de los Cucapás, su cultura y su lengua.

ACCIONES LEGALES DE CARÁCTER PENAL POR PARTE DEL GOBIERNO MEXICANO (al mes de agosto de 2008)

Relación de algunas Averiguaciones Previas iniciadas ante la Agencia del Ministerio Publico Federal por La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) en contra de  miembros del pueblo Cucapá

Numero de Averiguación Previa Cucapás Denunciados Estado que guarda
Ap/Pgr/Bc/Mxl/0529/ Mónica Paulina González Portillo En Estado de integración
Ap/Pgr/Bc/Mxl/0530/ Mónica Paulina González Portillo En Estado de integración
Ap/Pgr/Bc/Mxl/905/

Por  La Comision Del Delito De  Desobediencia Y Resistencia A Un Acto De Autoridad

Mónica Paulina González Portillo

Inés Hurtado Valenzuela

Elias Espinoza Álvarez (Indígena Kiliwa)

Al parecer ya existe consignación ante Juez de Distrito.

Relativa a el Acta de PROFEPA  O59 del 20 de abril de 2005

Ante estos hechos y debido a que los representantes del Pueblo Cucapá consideran que las omisiones en que ha incurrido el Gobierno Mexicano, son violatorias de su Derecho de Consulta Previa Informada, como pueblo indígena, derecho protegido por el Convenio 169 de la OIT, las representantes del pueblo Cucapá y la Comisión Ciudadana de Derechos Humanos del Noroeste, A.C., solicitaron respetuosamente que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA se dirija de manera urgente al Estado Mexicano a fin de que:

En coordinación con los agraviados, se tomen medidas de protección necesarias para garantizar el derecho de consulta para que la legislación que regula la pesca del pueblo Cucapá de la especie curvina golfina dentro de la zona tradicional sea modificada en consulta con el pueblo Cucapá, con el propósito de garantizar el desarrollo de sus actividades de subsistencia y tradición dentro de la zona en que siempre las han realizado.

Que en tanto se realizan las consultas correspondientes, respecto de la legislación que se ha indicado, el Estado Mexicano emita las acciones tendientes a la no aplicación de esas normas.

Que de manera inmediata se lleve a cabo una reunión entre el Estado mexicano y los peticionarios a fin de establecer un grupo de trabajo, bajo la asesoría de expertos de esa Ilustre Comisión a través de su Relatoría sobre Derechos de los Pueblos Indígenas para determinar de manera urgente, las modificaciones necesarias a:

  1. El Decreto que crea como área natural protegida en la modalidad de reserva de la Biósfera al Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado; previa consulta y participación libre e informada del pueblo Cucapá.
  2. El Programa de Manejo Reserva de la Biosfera al Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado; previa consulta y participación libre e informada del pueblo Cucapá.
  3. La Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al ambiente y su Reglamento.
  4. El acuerdo por el cual se establece veda de curvina golfina (Cynoscion othonopterus), en las aguas de jurisdicción federal tanto marinas como estuarinas, de la Reserva de la Biosfera “Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado” durante el periodo del 1 de mayo al 31 de agosto de cada año. previa consulta y participación libre e informada del pueblo Cucapá.
  5. La norma oficial mexicana NOM-009-PESC-1993, que establece el procedimiento para determinar las épocas y zonas de veda para la captura de las diferentes especies de la flora y fauna acuáticas, en aguas de jurisdicción federal de los Estados Unidos Mexicanos de fecha 21 de febrero De 1994.

Y la adopción genérica, por parte del Estado mexicano, de cualquier otra medida que considere necesaria para garantizar la vida e integridad individual y colectiva del pueblo Cucapá.

“En esta audiencia, después de escuchar la postura que manejó el pueblo indígena en su momento y después del intercambio  de opiniones de información y documentos con la Comisión Relatora de la propia Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, se pudo observar que la Comisión estimó procedente la queja, por lo que en su momento deberá emitir una recomendación al gobierno mexicano, si es cumplida y acatada, pues se resolverá el problema, pero si no fuera así, entonces el siguiente paso es que la CDHI obligue  al gobierno federal a través de la Corte Interamericana, a cumplir esta recomendación.” Advirtió el asesor legal de la comunidad Cucapá y miembro de la Comisión Ciudadana de Derechos Humanos del Noroeste, A.C., Ricardo Rivera de la Torre.

En la Audiencia referida en Washington en octubre de 2008, uno de los representantes del estado mexicano, el Biól. José Campoy, Director de la Reserva de la Biósfera Alto Golfo de California-Delta del Río Colorado, sorprendió a los copeticionarios, el Pueblo Cucapá, la Comisión Ciudadana de Derechos Humanos del Noroeste y la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, al mostrar un oficio ante los Comisionados de la CIDH, girado por la CNDH, donde este organismo público de protección “da por cumplida la Recomendación 8/2002”, sin haber notificado a la parte quejosa que dio origen a la Recomendación, el Pueblo Indígena Cucapá.

Derivado de la Audiencia y a propuesta del entonces Comisionado Florentín Meléndez, se acordó por parte de los copeticionarios y de los representantes del Estado mexicano, instalar Mesas de Trabajo y de Diálogo para resolver el fondo de la queja interpuesta por los copeticionarios, la prohibición de la pesca al Pueblo Cucapá en la Reserva mencionada.

En febrero y marzo de 2009, se llevaron a cabo sendas sesiones de trabajo con autoridades de los tres órdenes de gobierno (encabezadas por la Semarnat) y los copeticionarios ante la CIDH, donde las autoridades ofrecieron a los indígenas Cucapá los proyectos de inversión y de apoyo en los ámbitos productivo, social y de servicios. Los representantes del Pueblo Cucapá aceptaron participar en dichos proyectos, pero sin abandonar la tradicional actividad pesquera en su zona natural, su hábitat milenario, explicando a las autoridades una vez más que la pesca está íntimamente ligada a sus tradiciones, usos, costumbres y cosmovisión. La respuesta oficial y definitiva de las autoridades fue que la pesca del Pueblo Cucapá es ilegal y por tanto sujeta de represión, anteponiendo la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente a los principios contemplados en el Artículo 2º. Constitucional, Apartado ”B” y en la Convención 169 de la OIT. Por tanto, no hubo acuerdo y los propósitos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para llegar a un acuerdo entre las partes no fue cumplido.

Compilación:

RAUL RAMIREZ BAENA

Presidente,

Comisión Ciudadana de

Derechos Humanos del Noroeste, A.C.,

Ex Ombudsman de Baja California

Mexicali, B.C., mayo de 2010

ccdhbc@yahoo.com.mx

Tels. (686) 838 7057; 172 7956

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